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Siete generaciones de Corvette

De este lado del Atlántico también se producen autos que han cambiado el rumbo automotriz.  Tal es el caso del Corvette, emblema y creación colectiva de Detroit, máquina para enamorados de la tecnología que recién cumple 60 años de constante renovación.

A la fecha, Corvette cuenta ya siete generaciones que han ido consolidando a uno de los más apetecidos deportivos estadounidenses.  Si el presidente Dwight D. Eisenhower le presentó al premier soviético Nikita Khrushchev a IBM como a una verdadera empresa americana, el Corvette bien representaría a ese espíritu de emprendimiento, perfeccionamiento y búsqueda de la excelencia.  Y en ese sentido, estaríamos entonces no solo ante un producto, sino ante un auténtico símbolo.

C1

El martes 30 de junio de 1953 dio inicio la producción de los primeros 300 Corvette, resultado de la entusiasta acogida que el público le dio al prototipo EX-122 diseñado por Harley Earl.  Tras convencer a la dura directiva de GM de que era necesario un verdadero deportivo estadounidense, Earl se dio a la tarea de hacerlo a mano a finales de 1951, bajo el nombre-código Project Opel.  El resultado debutó en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, en el marco del GM Motorama de aquel año.  Este modelo, considerado el más antiguo que se conoce, está ahora en el Kerbeck Corvette Museum en Atlantic City.  Se le conoce como el C1 o la primera generación, cuya producción terminaría en 1962.

Con él nacería una leyenda que se refleja en películas, narrativas y canciones.  A tal fenómeno se le ha llamado corvettismo y un comentarista señalaba que no se trata de un culto sectario, sino de una verdadera religión.

Antes de adentrarse en la historia vale recordar que el mercado de posguerra en Estados Unidos estaba relativamente deprimido.  Pero no así la pasión por los autos rápidos que, ante la falta de un pura sangre estadounidense, se decantó por propuestas europeas.  Estas, hasta la fecha, representaban un innegable símbolo de estatus.  Chevrolet, ahora solo un avatar de la marca, entendió al Corvette desde el principio como a un biplaza con carrocería de fibra de vidrio.

Aquél primer modelo de 1953 fue pintado de blanco polo y traía una planta poder Blue Flame, pero de solo seis cilindros en línea.  Su menor potencia provocó que se le cambiara por una octocilíndrica desde 1955.  La leyenda, entonces, se hizo poderosa y el poder es el que define a un deportivo de verdad.

En 1956 se cambiaron sus faros delanteros y venía con un motor V8 de más de 4,000 cc.  La caja era estándard pero se optaba por una powerglide automática, como lo eran una capota dura y vidrios eléctricos.  Una de sus características fueron las oquedades a cada lado de la carrocería.  Un año después se vería ya la consolidación de una filosofía deportiva en el modelo: el motor V8 ya tenía 4.6 litros de capacidad, la inyección era opcional.  Fue el primero en lograr un caballo por pulgada cúbica.  Hubo una firma responsable por todo esto: el ingeniero en jefe de Corvette, Zora Arkus Duntov.  Se considera que la generación C1 se extiende hasta 1962.  Ese año, Duntov hizo una versión más ligera, para competir con el Shelby Cobra de Ford.  Se planearon 100 unidades, pero solo se hicieron cinco: los más buscados por coleccionistas, que ahora están todos en manos privadas.

C2, 1963-1967

El Sting Ray aparece en este periodo con carrocería de fibra y más pequeño, gracias al diseño de Larry Shinoda, basado en las propuestas de Peter Brock, Chuck Pohlmann y Bill Mitchell, conocidas como QCars, pero se cuenta que la verdadera inspiración le vino del aspecto de un tiburón mako. 

Con un poder máximo de 270 kW que subiría 280 kW un año después (1964).  En 1965 usó frenos de disco en las cuatro ruedas.  También, por esas fechas se vio el motor de siete litros.  En la versión de 1967, para finalizar a esta generación, apareció el motor de 320 kW.

C3, 1968–1982

Siguiendo al diseño del concepto Mako Shark II por vez primera aparecen los T-Top de paneles removibles.  La edición de 1978 conmemora el 25 aniversario de la marca con dos tonos en plata y una réplica del usado como pace car en Indianápolis 500.  Motores y chasises siguieron básicamente a la segunda generación, pero los interiores se renovaron, aunque el motor se reemplazó por uno de 5.7 litros en 1969.  El motor ZL1 totalmente de aluminio rendía 320 kW y corría el cuarto de milla en 10.89 segundos. 

Del ZR-1 de 1972 solo se fabricaron 53 unidades.  En 1973, debido a nuevas regulaciones, el bumper se cambió, de cromado a un sistema de 8 Km/h de uretano.  Por eso los modelos de ese año son únicos: el bumper frontal era de poliuretano, mientras el trasero siguió cromado.  Desde 1974 ambos son del primer material.  En 1980, se rediseñó por completo su aerodinamismo, lo que rindió un coeficiente drag más reducido.  Los de 1981 fueron los últimos con transmisión manual, hasta 1984.

C4, 1983 - 1996

Nunca desde 1963 se había rediseñado al Corvette a profundidad como en esta generación.  El modelo de producción de 1983 solo vio 43 prototipos, todos destruidos o serializados de nuevo, con excepción de uno que ahora se encuentra en el National Corvette Museum en Bowling Green, Kentucky.  La producción regular de esta generación empezó el lunes 3 de enero de 1983.  El de 1984 ya tenía un panel electrónico con relojes de LCD como equipo estándard.  Desde septiembre de 1984 hasta 1988 los Corvette usaron la transmisión 4 + 3 de Doug Nash, junto con overdrive en las primeras tres marchas. 

Esto ayudó a que el auto cumpliera los estándares de consumo de combustible impuestos por el gobierno estadounidense.  Pero la transmisión no resultó buena, por lo que se le reemplazó por una ZF manual de seis velocidades en 1989.  En 1986 se agregó una tercera luz de freno, para cumplir con nuevas regulaciones.  En 1988 se lanzó la edición del 35 aniversario, pintada de blanco y con un número de identificación montado al lado de la caja de velocidades.  En 1992 se introdujo el motor LT1 de 220 kW con enfriamiento invertido, con el cual se lograba una compresión de 10.5:1.  Una edición especial, de 40 aniversario, vio la luz en 1993, color rojo rubí.  El mismo año debutó el sistema de entrada pasiva sin llave.

C5, 1997 - 2004

Debido a malignas comparaciones del C4 con autos japoneses, Chevrolet decidió usar al Nissan 300ZX y al Mazda RX-7 como contraejemplos de calidad y estilo.

El C5 tuvo una velocidad máxima de 291 Km/h y se le calificó, por parte de la prensa especializada, como mejorado en todos los aspectos, entre otros, por su rigidez estructural y diseño orgánico.  Con él vino el block pequeño LS1 de GM, totalmente rediseñado con ignición sin distribución y otro orden de función de cilindros, con 260 kW en la edición de 2001.

C6, 2005 - 2013

Por segunda vez, desde 1962, Corvette expuso las luminarias frontales, agrandó el habitáculo, rediseñó la geometría de la suspensión y el motor era de 6.0 litros y 300 kW a 6,000 rpm y 400 libres-pie o 540 Nm, es decir: 0 - 100 km/h en menos de 4.2 segundos y un límite de 310 km/h.  El tamaño, comparado contra el C5, era más pequeño, para atraer más a compradores europeos.  Gracias a su relativamente bajo coeficiente drag de 0.28 su consumo de combustible era también bajo.  2008 fue año de renovación menor con un aumento de desplazamiento del motor LS3 a 6.2 litros y a la caja manual de seis velocidades se le mejoró un poco.  En 2007 se anunció oficialmente al ZR1 con la nota de que los 75 kW por litro se habían logrado con el motor LS9, que alcanza los 330 km/h.  En 2010 volvió el viejo nombre Grand Sport, en una serie que reemplazó a la opción Z51.  En 2011 la construcción del motor se convierte en interactiva: GM invita a sus clientes a codiseñar el motor del auto en la Corvette Engine Build Experience.  Se anunció que el último Corvette de esta generación se fabricaría en febrero de este año y que se espera que la producción del C7 iniciará entre septiembre y octubre de 2013.

¿Quién posee un Corvette?
 De acuerdo con estadísticas publicadas por Specialty Equipment Market Association y Experian Automotive, en 2009 el 47 por ciento de dueños tenían grado universitario, mientras el 82 por ciento estaba entre los 40 y los 69 años de edad.

C7, 2014

En realidad esta generación ha estado en planeación desde 2007, con la idea de introducirla en 2011, pero se lanzará por fin el año entrante.  La estrategia de Corvette es cambiar la percepción que se tiene, de que se trata de un auto para viejos porque un 46 por ciento de compradores son mayores de 55 años.  Tanto, que el jefe de mercadeo de Chevy, Chris Perry, comentó que: “Se le ve como al auto del plomero exitoso”.  Para apelar a un mercado más joven, se incluyó a un Corvette en el videojuego, Gran Turismo 5 en noviembre de 2012.  Pero la propuesta no deja de ser muy atractiva: motor V8 LT1 de 6.2 litros con 340 kW con tres nuevas tecnologías de GM como son inyección directa, tiempo variable de válvulas y sistema activo de gestión de combustible.  Los inyectores están ubicados debajo del manifold y la transmisión puede ser de siete velocidades manuales o de seis automáticas.  Interiores de lujo, extenso uso de fibra de carbono y composita y de composita carbón-nano para los paneles inferiores, más una mantarraya como emblema, redondean el futuro de la marca, ahora como Stingray y no Sting Ray.

Corvettismo chapín

Juan Carlos Castillo empezó a sentir pasión por los autos desde los 8 años de edad.  Y desde siempre sintió atracción por el Corvette.  Lo trae en la sangre, su padre también es aficionado al motor.  En febrero de 2013 fundó el Club Corvette Guatemala, que un mes después sostenía su primer reunión.  Casi de inmediato convocó a 15 socios, todos poseedores de alguna de las generaciones de este preciado deportivo.  Juan Carlos conoce el suyo, pero también a los demás y habla con soltura de modelos, cambios, características, unidades de colección, siempre fascinado por su mecánica y especificaciones.  Su afición lo ha llevado a recorrer ventas de repuestos en Estados Unidos, talleres locales para reparaciones y a gestar la semilla de un cambio en la actual legislación guatemalteca, para que clásicos de este calibre puedan ser importados al país, aunque tengan más de diez años de fabricación.

Edición de textos por León Aguilera Radford 

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