
Empieza por leer un manual de anatomía femenina. Para muchos hombres esas zonas femeninas son un misterio, y lo son por ignorancia. La mayoría de mujeres, según el clásico estudio de Masters y Johnson, prefiere una estimulación manual lenta. Otros autores la comparan con una historia que tiene principio, medio y final. Empieza lento y pon mucha atención en cómo reacciona. Ya sea preguntando o sólo por observación descubrirás cuáles son sus verdaderas zonas erógenas.
La IAFD
La Internet Adult Film Database contiene 90,207 títulos de películas y más de 86,629 nombres de actores y directores de ese sector de la industria cinematográfica. Así que la próxima vez que quieras saber cuántos filmes ha dirigido alguien, acude a este sitio www.iafd.com.
Toma el calendario
Con la ayuda de un manual toma una posición sexual para cada día, semana o mes del año, según sea tu ritmo de actividad y persuade a tu pareja para que la practiquen el día indicado. De esa forma será difícil aburrirse o repetir la postura en cuestión. Además, el solo hecho de tener relaciones preprogramadas puede llegar a convertirse en un estímulo poderoso y crear expectativa respecto a cuál toca en un momento determinado, para todo el año.

Si deseas hacerlo en el agua, cuida tu lubricación y la de ella. Aunque estén húmedos, las partes más íntimas podrían no estarlo, por tanto conviene tener a mano un lubricante, de preferencia a base de agua, precisamente. Tampoco extiendas demasiado las sesiones, sobre todo si están inmersos en agua salada o en una piscina recién clorada. Por otra parte el medio líquido te facilitará ciertas posiciones.

Primero: no bebas ni comas demasiado. Segundo: aprende a contenerte, no termines a la primera. Tercero: acepta la ayuda de juguetes eróticos, para no tener que utilizar el tuyo todo el tiempo. Cuarto: date períodos pasivos, deja que sea ella quien te entretenga. Quinto: los alimentos alargan las sesiones, paren un momento para disfrutarlos. Y sexto, hablando de eso, utiliza tu boca también.

Por León Aguilera