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Vitaminas, cuidado con el exceso

Así como la falta de vitaminas afecta el funcionamiento del cuerpo, su exceso puede provocar daños, sobre todo en el hígado y en el sistema circulatorio.
 
Su sobredosis es conocida como toxicidad vitamínica o hipervitaminosis y produce daños irreversibles a la salud.  El uso inmoderado de cápsulas y complejos multivitamínicos también puede ocasionar problemas en el organismo, si su consumo no está controlado por un especialista.  Según los especialistas, la persona que lleva una alimentación correcta nunca presentará carencia ni exceso de vitaminas.
 
'Si se consume una dieta balanceada, el cuerpo tendrá las vitaminas necesarias para mantener una nutrición adecuada', afirma Luisa Fernanda Rodríguez, nutricionista.  Asimismo, el uso de suplementos multivitamínicos no puede corregir una dieta deficiente, porque 'su consumo debe ser para fortalecer alguna carencia, como en los vegetarianos, quienes necesitan vitamina B2, presente en las carnes', explica Mara Corado, también nutricionista.
 
Las vitaminas se clasifican de acuerdo a su capacidad para disolverse en grasa o en agua, y se dividen en hidrosolubles y liposolubles.  Según el libro 'Alimentos, fuente de salud', las primeras están conformadas por la vitamina B y C, además de compuestos como el ácido fólico.  Por tanto, no se pueden almacenar en el cuerpo y deben consumirse con frecuencia, preferiblemente a diario.  Ahora, las liposolubles como la A, D, E y K son de cuidado porque suelen consumirse en alimentos con grasa, no se pueden excretar y quedan almacenadas en el cuerpo.  Su saturación puede producir daños linfáticos y cardíacos, por ello no es recomendable consumirlas todos los días.
 
Un ejemplo es la ingesta de vitamina A en cantidades elevadas, porque puede interferir con el crecimiento, bloquear los glóbulos rojos y producir erupciones cutáneas, caída de pelo, jaquecas, ahogo, debilidad, náuseas e ictericia.  Por su parte, el exceso de vitamina D puede causar intoxicación, daños al riñón, letargia y pérdida del apetito.
 
 
Suplementación, caso delicado
Es muy difícil que la ingesta de alimentos produzca toxicidad, por lo general el exceso de vitaminas se da por suplementos vitamínicos.  Una de las preocupaciones principales en este caso es la tendencia a la automedicación.
 
'Lo ideal es nunca automedicarse.  Si se quiere empezar una rutina de suplementos, la persona primero debe educarse, no se trata de comprar vitaminas porque están en oferta', comenta Corado, quien destaca la importancia de saber qué se está tomando, el propósito y la forma adecuada de su consumo.  Si se van a tomar vitaminas en pastilla, lo mejor es realizar ciclos para un descanso y descongestionamiento adecuado del cuerpo.  Todo lo relacionado con estos medicamentos lo metaboliza el hígado, un órgano delicado.  Lo aconsejable es darle trabajo por un tiempo y luego dejarlo descansar.  Yo prefiero recomendar a la comida como única medicina hasta que no haya contraindicación, lo ideal es tener una dieta balanceada con frutas y verduras, fuente natural de antioxidantes y, por ende, mucha vitamina', concluye Rodríguez.
 
 
 


Activo y deportista

Vitamina B2: actúa como coenzima en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas.  Las mejores fuentes son el hígado, la leche, la carne, verduras de color verde oscuro, cereales enteros, pasta, pan y setas.
 
Vitamina B6: ayuda en la absorción y metabolismo de proteínas, así como en la degradación del colesterol y en la formación de anticuerpos.  Las mejores fuentes son los granos enteros, cereales, pan, hígado, aguacate, espinaca, ejotes y plátano.
 
Fósforo: participa de la división de las células y, por tanto, del crecimiento.  También en la formación de los tejidos musculares.  Se puede incorporar al organismo a través del consumo de carnes, huevos, lácteos, frutas secas, granos integrales y legumbres.
 
 
 
 
 


Signos de alarma

Existen señales del cuerpo que anuncian una sobredosis de vitaminas.  Algunos síntomas son diarrea, dolor estomacal y dolor de cabeza.  A éstos se les pueden unir los siguientes:
 
•    Labios y piel seca
•    Irritación ocular
•    Pérdida del apetito
•    Convulsiones
•    Orina turbia
•    Irritabilidad
•    Cambios en el estado de ánimo
•    Dolor y debilidad muscular
•    Picazón en la piel
 
 
 


Hombre sedentario

Debe preocuparse por su corazón y lo relacionado con lo cardiovascular, debido a su falta de actividad física.  Debe abstenerse de las grasas, carbohidratos, pastas, fiambres y embutidos; además, tomar alrededor de dos litros de agua diarios.
 
Ácido fólico: muy importante por ser la primera vitamina en línea de protección de eventos cardiovasculares.  Se encuentra en espárragos, espinaca, maní, frijol, maíz, aguacate, lechuga, tomate, bróculi, naranja, banano y fresa.
 
Hierro: sus propiedades son indispensables para la síntesis de la hemoglobina, principalmente de los glóbulos rojos.  Alimentos como hígado, carne roja, fruta deshidratada, legumbres, cereales y papa son ricos en este mineral.


Con actividad física moderada

Calcio: tanto su carencia como su exceso son perjudiciales para la salud, ya que participa en la coagulación y contracción muscular.  Los alimentos con mayor contenido de calcio son los productos lácteos, los frutos secos, las sardinas y las anchoas.
 
Vitamina A: ayuda a la vista, a la reproducción y a la formación y mantenimiento de la piel.  Se puede absorber de organismos que se alimentan de vegetales, además la leche, mantequilla, queso, yema de huevo, hígado y aceite de hígado de pescado.
 
Vitamina C: representa un papel muy importante en la formación de huesos y dientes.  La podemos encontrar en cítricos, fresas frescas, toronja, piña y guayaba; así como en bróculi, tomate, espinaca, col, pimientos verdes, repollo y nabos.
 
 
Por David Lepe
 
Fuentes: Mara Corado, nutricionista de Nu Concept Clinics, teléfono 2363-2903.  Luisa Fernanda Rodríguez, de Clínica Project Love, teléfono 2440-0680.  Alimentos, fuente de salud, Editorial Libsa.

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