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Yo fui un auto de Bond, James Bond

Los filmes del 007 se sustentan sobre un trípode muy efectivo -glamour, thriller y pasión- que se traducen a su vez en tres sólidos atractivos: hermosas chicas, acción en extraordinarias locaciones y el amor infatigable de todos nosotros, los autos.
 

 
He aquí uno de los secretos: para ser un auto Bond hay que ser tan fino, de alta performance y tan deseable como sus chicas.  Esa combinación de lujo de alta gama con exclusividad de billetera sin fondo ya era evidente en sus novelas.  En Casino Royale, Live and Let Die y Moonraker, el agente tuvo un Blower Bentley convertible dotado con un supercargador Amherst Villiers, gris de barco de guerra, con lámparas francesas Marchal, comprado de segunda mano y reconstruido por Mulliniers ya que 'algún rico idiota lo había chocado contra un poste del alumbrado eléctrico'.
 
EON Productions, la propietaria de la franquicia cinematográfica de James Bond lista oficialmente a 166 vehículos usados a lo largo de las 23 películas.  Allí incluye submarinos, transportes lunares, un tuk-tuk y motocicletas, en fin, cuanto móvil haya sido conducido en las filmaciones tanto por el 007 como por sus enemigos, amigas o desconocidos.  Pero, para no hacértela muy larga, concentrémonos en los más emblemáticos.
 
 

 
Sean Connery con el icónico DB5 hacia 1964. Por lo menos cinco distintos han sido usados en los filmes.  El chasis de uno de los primeros fue robado en Florida en 1997.
 
El primer auto Bond en el cine fue sin duda un Sunbeam Alpine color azul lago Series II y la razón para seleccionarlo fue muy sencilla: era el único carro disponible en donde estaban filmando Dr. No en ese momento: Foothills, Blue Mountain, Jamaica.  Con un motor de 1,592 cc y 80 bph alcanzaba los 0-100 Km/h en 13.6 segundos y por eso sacó a Bond de serios apuros, incluso, gracias a su baja estatura, pasó debajo de un vehículo pesado.  En cambio, en From Russia with Love el auto fue un lujoso Bentley Mark IV, totalmente ficticio porque ni Bentley ni Rolls-Royce, después de comprar a Bentley en 1931, fabricaron un modelo con esta denominación.  Más bien, esta parece haber sido inventada por Ian Fleming para sus novelas solamente.
 
Sin embargo, el auto que más se asocia con el espía británico es sin duda el Aston Martin DB5 (Goldfinger, Thunderball, Tomorrow Never Dies, Golden Eye, Skyfall).  Esta hermosa y venerable bestia, digna de ser estrella de cine, más que un carro parece ser el sueño de un macho de los años de 1970.  Si le creemos a los psicólogos de la antología Man and His Symbols, editada por Carl Gustav Jung, el carro se convierte en símbolo del 'ánima' o parte femenina del hombre, es decir, su ser más interno.  Por eso, el DB5 integra en sí velocidad, agilidad, exige destreza para manejarlo y está dotado con algunos de los mejores artilugios que la cabeza del departamento Q le diera al agente: metralletas, blindaje móvil trasero, chorros de agua, sistema para eyectar fuera a un enemigo y un prototipo de rastreador de otros autos, como una especie de bisabuelito del actual GPS.  Y era capaz de extender los cubos de los aros delanteros para, al estilo de la cuadriga de Messala en Ben-Hur, dañar las llantas de otros autos.
 
 

 
Daniel Craig con el más reciente DB5, pero con la placa que llevó en Goldfinger, hacia 2011 o 2012.
 
 
 
De que el DB5 era importante para el agente, se hace obvio en Skyfall.  Este modelo modificado para las películas se ha vendido en subasta a precios altos y es considerado uno de los trofeos más significativos de la historia de la intervención automotriz en la cinematografía de todos los tiempos.  Otros Aston que se le han visto son el DBS V12, otro V12 Vanquish y el V8 Vantage Volante.
 
Todo el mundo sabe, pero en especial los adictos a las novelas de James Bond, acerca del amor incondicional que le profesa a su patria, el Reino Unido.  Y por eso sus carros de elección siempre fueron de pura cepa británica, como hemos visto.  Sin embargo, la inclusión del reino en la Unión Europea no solo trajo aires nuevos a las islas, sino también su permiso para buscar nuevas automotrices.  La más notoria ha sido BMW (un Z8, en The World is Not Enough).
 
 

 
Uno de los db5 que data de 1969, fue vendido en subasta por 2,600,000 libras esterlinas en 2010.  Al especialista que armó al auto para Goldfinger, John Stears, se le apodó 'el verdadero Q'.
 
 
Conste, sin embargo, que las marcas extranjeras no le habían sido extrañas, porque en otras entregas de su franquicia ya había manejado: Alfa Romeo GTV6 (Octupussy); AMC Hornet (The Man with the Golden Gun); Jeep Wagonner (Moonraker); Audi 200 Avant (The Living Daylights); Lincoln Continental (Thunderball); Ford Galaxy 500 Sedan, Lincoln Mark VII LSC y un Ford Fairline (Diamonds Are Forever).  En Casino Royale se le ve en un Ford Mondeo y en Quantum of Solace en un Bronco II.  En Live and Let Die usa un Chevrolet Impala convertible 1963 y en The Man With The Golden Gun un Mercedes-Benz W115.
 

Sunbeam Alpine en doctor no.

Los otros carros

La lista sigue, Internet es una fuente confiable de listas de autos del agente.  No están acá todos los que aparecen en sus cintas, pero casi todos los que ha manejado. 
 
Queríamos darte una idea de la diversidad automotriz de esta franquicia, considerada la segunda más próspera del cine, ya que ha rendido en sus 50 años alrededor de US$5.089,726,104 (un promedio de US$221.292,439 por producción), según estimados de The Numbers, Box Office Data.  Movie Stars, Idle Speculation.
 
Como ves y como corresponde a este personaje que surgió playboyesco, pero que se ha transformado poco a poco en cada vez más realista, a pie cuesta encontrarlo. 
 
Por León Aguilera.

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