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Isuzu D-Max, calidad a toda prueba

Al apreciar y manejar al nuevo pick-up Isuzu D-Max se hace un refrescante acercamiento a una forma de producir, de conservar valores esenciales y de orientarse a la calidad, como pilares sociales manifestados en actitudes empresariales.  Algo tan sorprendente y alentadoramente contrario a lo que generalmente se ve a diario en un mundo donde el consumo y la obsolescencia programada están presentes en casi todos los productos.
 
La historia de Isuzu se remonta a 1916, como una industria japonesa.  En 1937 Jidosha Kogyo, constructora de autos desde 1916, y Tokyo Gas & Electricidad se fusionan para convertirse en Jidosha Kogyo.
 

 
En 1942 motores Hino deja a Jidosha Kogyo y esta última toma el nombre del río que fluye en la parte posterior de la planta, convirtiéndose en Isuzu Motors Limited.
 
A partir del principio de la década de 1990, Isuzu se especializa en producir camiones pesados, medianos y ligeros, así como pick-ups y SUV.  Su punto focal es la producción de motores diésel, siendo hasta nuestros días uno de los mayores proveedores de planta poder de este tipo para otras marcas de vehículos y distintas aplicaciones.
 
Sus accionistas más importantes son Mitsubishi Corporation (9.2 por ciento), Itochu Corporation (7.7 por ciento) y Toyota Motor Corporation (5.9 por ciento).  Isuzu también mantiene una relación de intercambio de tecnología y produce vehículos para General Motors.
 
Su casa matriz está en Tailandia con filiales en Alemania, Estados Unidos, Indonesia, Japón y Polonia.
 
Si bien los productos Isuzu son globales su gestación y, por lo tanto, su orientación están regidas por la importancia del mercado tailandés, donde casi la mitad de los vehículos son pick-ups y la marca tiene un fuerte arraigo cultural.

El árbol genealógico del D-Max

En 1972 se lanzó al mercado el Isuzu P'up, muy parecido al Chevrolet LUV.  Este carro tenía una parte frontal basada en el diseño del sedán Florian.  A pesar de que en la industria se estilan cambios en ciclos de aproximadamente 60 meses, la buena acogida del modelo por los diversos mercados permitió exceder en más del 50 por ciento dicha tendencia, es decir, se tuvo un escenario de producción de ocho años.
 
A principios de 1980 se presentó el Isuzu Faster, un pick-up que rompía con la conexión de diseño del modelo anterior y también fue vendido como Chevrolet.  La denominación más común del Faster fue KB.
 

 
Duplicando el tiempo del ciclo de relanzamiento, es decir, hasta 1996, aparece el nuevo Isuzu Spark, un pick-up con líneas más suaves y acorde a la tendencia de diseño del segmento.
 
Continuando con su estrategia de largos períodos de renovación de producto, la cuarta generación apareció en el 2003, a la cual le seguirá el nuevo modelo 2013, es decir, la versión tendrá una duración de 10 años.
 
Al ver hacia atrás, es fácil entender por qué el Isuzu D-Max es un vehículo poco vulnerable a la depreciación por cambio de línea, ya que sus amplios ciclos de producto dan larga vigencia a las adquisiciones, la cual se complementa por su prolongada esperanza de vida útil.

El árbol genealógico del D-Max

En 1972 se lanzó al mercado el Isuzu P'up, muy parecido al Chevrolet LUV.  Este carro tenía una parte frontal basada en el diseño del sedán Florian.  A pesar de que en la industria se estilan cambios en ciclos de aproximadamente 60 meses, la buena acogida del modelo por los diversos mercados permitió exceder en más del 50 por ciento dicha tendencia, es decir, se tuvo un escenario de producción de ocho años.
 
A principios de 1980 se presentó el Isuzu Faster, un pick-up que rompía con la conexión de diseño del modelo anterior y también fue vendido como Chevrolet.  La denominación más común del Faster fue KB.
 

 
Duplicando el tiempo del ciclo de relanzamiento, es decir, hasta 1996, aparece el nuevo Isuzu Spark, un pick-up con líneas más suaves y acorde a la tendencia de diseño del segmento.
 
Continuando con su estrategia de largos períodos de renovación de producto, la cuarta generación apareció en el 2003, a la cual le seguirá el nuevo modelo 2013, es decir, la versión tendrá una duración de 10 años.
 
Al ver hacia atrás, es fácil entender por qué el Isuzu D-Max es un vehículo poco vulnerable a la depreciación por cambio de línea, ya que sus amplios ciclos de producto dan larga vigencia a las adquisiciones, la cual se complementa por su prolongada esperanza de vida útil.


A primera vista…

La primera vez que el nuevo Isuzu D-Max fue visto por Mundo&Motor fue durante el Salón del Automóvil de Ginebra, en marzo del presente año.  Esa versión fabricada para el mercado europeo mostró los incrementos de tamaño de su cabina, del área de carga y del alto.
 
 
Al verlo durante la visita a la planta de IMCT en Tailandia, el nuevo vehículo luce aún más fuerte, más poderoso y, sobre todo, con un adecuado balance de diseño capaz de reunir un completo equipamiento con figuras sencillas, casi minimalistas, lo cual le proporciona una atractiva estética.
 
 
Las instalaciones del 4X4 Land, un parque construido para someter autos todoterreno a pruebas de motor, suspensión y estabilidad, fueron el escenario para comprobar las habilidades de este nuevo pick-up.
 
 
 
 


Al volante…

La primera fase de la prueba fue transitar a través de los hoyos intercalados, en los cuales la suspensión funciona dejando casi horizontal la carrocería, mientras el neumático de un lado está ubicado en la parte profunda del agujero, y al llegar a la parte más alta, deja la rueda contraria en el aire, permitiendo observar el bloqueo de diferencial.
 
Posteriormente se dio el paso por zanjas perpendiculares al camino.  En este tipo de obstáculo se aprecia su altura, ya que en ningún momento se comprometió alguna parte baja del pick-up.
 
A continuación vino la prueba de subir una pendiente con una inclinación de más de 30 grados, que es ideal para demostrar su fuerza gracias a los 294 Newton-metro de par motor de su planta turbo-intercooler de 3.0 centímetros cúbicos, distribuidos en cuatro cilindros en línea.
 
Para salvar la dura pendiente, tanto de ida hacia arriba, como de regreso hacia abajo, se procede a la maniobra llamada pies en el piso, es decir, no se tocan ni el acelerador al ir hacia arriba ni el freno al bajar.
 
El torque, característica más valiosa en un pick-up, tiene una muy buena distribución, lo que le permite contar con disponibilidad de potencia aun en ralentí, es decir, cuando el motor está funcionando sin ser acelerado.
 
Los pasos por agua estancada profunda y por inclinaciones laterales de más de 45 grados permiten apreciar su capacidad como auténtico vehículo apto para el trabajo pesado del campo, en la industria o el comercio.
 
Su rápida aceleración de mediana a alta velocidad está a cargo de sus 136 caballos de fuerza.
 
Tanto en la versión automática y manual, ambas de cinco velocidades, la gestión de transmisión es precisa.


Un confortable carro por dentro

Los criterios para establecer el interior del nuevo Isuzu D-Max son:
 
•  Comodidad y confort: el habitáculo está muy bien aislado, lo que genera un ambiente silencioso y térmicamente agradable.  Además, se tiene espacio suficiente como para transportar cómodamente a cuatro adultos.
•  Fácil de operar: la lectura rápida de los mandos, su ubicación de carácter intuitivo y colocación al alcance de las manos permiten que tanto el conductor como sus acompañantes gocen del viaje acorde a los requerimientos individuales.
•  Vocación de uso: las múltiples opciones de arreglo de la cabina le proveen variabilidad al objetivo del transporte.
 
El habitáculo ha sido completamente remodelado y en el proceso se ha incrementado el número de espacios para llevar bebidas y otros bienes para hacer el viaje más placentero.
 

Incremento en la calidad

Si la reconocida calidad de Isuzu lo ha convertido en un vehículo que vale más de lo que cuesta, es decir, quien lo maneja percibe y recibe más de lo que ha pagado, entonces este carro no decepcionará.
 
En esta nueva etapa, que como vimos no es producto de tendencias sociales o modas, sino de planes estratégicos focalizados en producir transporte conveniente y seguro, el nuevo Isuzu D-Max ha dado un salto cualitativo y cuantitativo, en términos de las ventajas que proporciona y en el aumento de su tamaño, sin que con ello se salga de su segmento.
 
Sin lugar a dudas, es un digno competidor del segmento de vehículos de trabajo con capacidad de cerca de una tonelada, donde ya su antecesor era un jugador de primera línea.
 
 

Por sus frutos lo conoceréis

Pretender entender al nuevo Isuzu D-Max como un concepto del transporte moderno nos lleva a establecer dos escenarios:
 
•  Es un vehículo orientado con la alta calidad y el cliente, con un ciclo de vida largo, proveyendo valor a quien lo compra.  Su diseño moderno no solo atiende a conceptos estéticos, sino a proporcionar un producto que dure en el tiempo, no por su figura, sino por su calidad.
•  Este pick-up no solo es de metal y policarbonatos.  Más bien puede decirse que su génesis está relacionada directamente con la actitud de vida de los tailandeses, su manifiesto respeto por la persona humana, el cuidado de sus costumbres como una forma de vida correcta y el estricto seguimiento por los valores fundamentales del hombre dentro del contexto de una vida espiritual, entre otros factores.
 
Se puede decir que la alta calidad de Isuzu no es producto únicamente de la aplicación de la tecnología, sino que es fruto de la forma de trabajar de aquellos que lo fabrican, lo cual es en última instancia la esencia de cualquier producto.


 
 
Por Néstor A. Larrazábal B.  FOTOS: ISUZU y Néstor Larrazábal.
Prueba de manejo realizada en Bangkok, Tailandia.
 

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