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Hyundai Veloster, imposible dejar de verlo

Dentro del gremio mundial de diseñadores de autos existen profesionales cuyos trabajos rompen con lo establecido.  En algunas ocasiones retan al público con propuestas fuera de lo común.  Pues el Veloster es uno de esos productos que no deben pasar inadvertidos.
 
Presentado en el Auto Show de Detroit del año pasado, de inmediato el Hyundai Veloster cautivó a las cámaras de los reporteros gráficos.  La comunicación estética del auto deja impacto sin alejarse del buen gusto.
 
Al conocerlo, la primera sensación es que será un referente en la historia del auto.  Y esa percepción no solo es local, sino es un comentario frecuente en todos los mercados donde ha sido lanzado.
 
Su carrocería es una evocación de las motocicletas de alto desempeño, por lo que su parte frontal es mayor que la posterior, dándole imagen de aplomo, dinamismo y viveza.
 
La tercera puerta, una solución ya vista en otros vehículos, pero nunca antes tan bien desarrollada, siempre estará del lado de la banqueta de la calle que se recorre.  Por eso, si se trata de un carro con timón del lado izquierdo, es decir, que transita por el lado derecho de las calzadas, la tercera puerta estará del lado derecho.  En los mercados donde se transita por la izquierda estará de ese lado.  Lo cual atiende a la seguridad de las personas que bajan o ingresan al Veloster.
 
Si bien la tercera puerta tiene un tratamiento estético que la mimetiza, su aportación en la comodidad de los ocupantes es sumamente valiosa.
 
Se debe hacer notar que la tercera puerta genera un arreglo de puertas delanteras de distinto tamaño y, por lo tanto, los pilares B de cada lado no están colocados paralelamente.  Esto es una muestra del adelanto estructural del diseño, ya que al manejar el auto no se perciben ni cabeceo lateral (rolling) ni frontal.


Potencia y economía

El motor tipo Gamma de 1,600 centímetros cúbicos es completamente nuevo, siendo el más pequeño de Hyundai en montar un sistema de inyección directa de gasolina (GDI).  La tecnología GDI ayuda a economizar combustible en las carreteras y a emitir menos CO2.
 
Además monta un sistema Dual de Tiempo Variable de Apertura y Cierre de Válvulas (D-CVVT), control electrónico del acelerador, cadena de tiempo con rodillo, partes móviles con capas antifricción elaboradas con cromo y otros elementos.
 
Si bien la marca ofrece una versión con caja automática de cambios con doble embrague, el auto manejado tiene un sistema manual o estándar.
 
Resulta interesante el comando de señal de cambio de velocidad ubicado en el tablero, ya que al seguir sus indicaciones se consume menos combustible.  Este conjunto tiene como orientación evitar las sobrecargas de torque en el motor, las cuales se traducen en aceleraciones innecesarias y consumo de más gasolina por distancia recorrida.
 
Los valores de bajo gasto de combustible experimentados son realmente sorprendentes para un carro coupé compacto, por lo que el Hyundai Veloster también dicta cátedra cuando se habla de tecnología aplicada a un auto.

El motor tipo Gamma de 1,600 centímetros cúbicos es completamente nuevo, siendo el más pequeño de Hyundai en montar un sistema de inyección directa de gasolina (GDI).

No hay quien no lo mire

Desde el lanzamiento de la Nissan Murano en 2004, quien aquí escribe no había vuelto a manejar un carro considerado auténtico captador de miradas, sin embargo, el Hyundai Veloster es visto por 10 personas de cada 10 que van en las calles.
 
Los halagos al carro incluyen comentarios de niños de cuatro años, madres de todas las edades, médicos, auditores, contadores, consultores y adolescentes, tanto hombres como mujeres.  Durante los días que duró la prueba de manejo aquí reportada, los comentarios positivos fueron espontáneos, en parqueos e incluso algún vendedor de una marca competidora se expresó asombrosamente bien del auto.
 
Se dice que cuando se presentan modelos radicales no hay medias tintas: encantan o desagradan.  Pero en este caso no hubo una sola desaprobación, lo cual es un buen indicador del alto nivel de aceptación del modelo.
 
En la práctica, no es el más apto para quien busque un vehículo de bajo perfil o pasar a escondidas.  Menos aún si es tímido y le desagrada que extraños lo feliciten por el auto que maneja.  Quien se identifique con una persona así, indudablemente, debe renunciar a estar al volante de esta belleza.


De plan y de ladera

Tanto en la ciudad como en las carreteras el Hyundai Veloster tiene un comportamiento agradable, casi neutro en las curvas y con bastante estabilidad horizontal en las rectas.
 
Su reserva de torque, aun a velocidad alta, permite mantener una actitud de respuesta rápida al acelerador, lo cual es muy conveniente cuando se adelanta a otro auto.
 
Los ocupantes ocasionales de la banqueta o sillón trasero expresaron que la posición es muy cómoda y la tercera puerta es esencialmente buena para los pasajeros del Hyundai Veloster.
 
Es preciso acotar que durante su lanzamiento los ejecutivos de la marca indicaron como objetivo primario del modelo la captación de nuevos conductores hacia la marca.  Los hechos han potenciado dicha propuesta, ya que no solo gusta a los nuevos conductores, sino también a quienes tienen muchos años de contar con licencia de conducir.
 
En realidad este es un carro muy admirable, tanto desde el punto de vista del usuario final, como desde la perspectiva industrial más amplia, porque oxigena al sector al demostrar que siempre es posible sorprender.
 
 
 
Lo que más gustó:
• El diseño radical.
• El bajo consumo de combustible.
• Manejo suave, controlado y muy cómodo.
• La posición de manejo, la ubicación de los mandos y el diámetro del timón generan un buen contexto para una experiencia de marca muy agradable.
 
Qué gustaría:
• Que la gama incluyera la versión con motor turbo-diésel.
 


 
 
Por Néstor A. Larrazábal B.   

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