
Como parte del proceso de renovación y desarrollo de la línea Peugeot, el 408 sustituye al 407, siendo un digno sucesor con características más apetecibles para un mercado cada vez más exigente.
Elegante y sobrio, el nuevo Peugeot 408 ofrece un generoso espacio para cinco adultos y su equipaje, siendo muy adecuado para largas jornadas en carretera. Además, su fácil, confortable y controlada maniobrabilidad lo dotan con dinámico comportamiento citadino.
El primer país donde fue lanzado este carro fue China, luego en América y, posteriormente, se presentará en Europa. De esa forma, las unidades manejadas son de fabricación argentina.
Las fluidas formas del Peugeot 408 responden a un concepto de mejor aprovechamiento del espacio interior, pero sin perder la sobriedad. En este caso se puede decir que se ha seguido que la forma sea producto de la función, pero se ha desarrollado en un contexto estético sumamente elegante.
Al probarlo se aprecian sus amplios campos visuales, con los cuales se enriquece la calidad de vida a bordo, no solo por la conducción más plácida, sino por la posibilidad de integrarse con el medio, aunque se viaje en el asiento posterior.
Si bien podría ubicarse dentro del segmento de autos sedán de tamaño mediano-grande, su equipamiento ubica a sus pasajeros dentro de un auto de gama superior. La armonía de sus líneas forma una figura que luce moderna, balanceada y con evidente larga vigencia, es decir, este carro ofrece un diseño que podrá ser apreciado en el corto y mediano plazos, ya que no responde a la moda, sino a una estrategia de diseño formal.

La primera buena impresión del Peugeot 408 es el silencioso funcionamiento de su motor, característica que se manifiesta desde el inicio de la prueba de manejo. Al mismo tiempo, el confort visual del conductor deja muy pocas áreas ciegas, gracias a unos enormes espejos retrovisores, además de sus hermosas ventanas laterales.
Al iniciar el viaje del aeropuerto de Bariloche al hotel en Neuquén, se hace evidente que el confort es uno de los rasgos más apreciados del auto, ya que su butaca es cómodamente envolvente, de fácil operación para encontrar la posición de manejo adecuada, además de que el timón y la palanca de velocidades ofrecen una sensación muy agradable al tacto.
La suave y coordinada progresión entre cada una de las cinco velocidades permiten un viaje sin sobresaltos, con muy buen control en la dirección.
En un paraje bastante solitario, con una carretera muy amplia, se llegó a unos 195 kilómetros por hora con los cuales se percibió el buen funcionamiento de la suspensión. En este sentido, es muy interesante que a pesar de ser un carro con eje motriz delantero es bastante neutro, incluso al entrar a curvas prolongadas, yendo a unos 140 kilómetros por hora.
Parte importante del confort es el aislamiento acústico del exterior. Con un coeficiente de fricción aerodinámica de Cx= 0.30, los ruidos parásitos son casi imperceptibles, la penetración en el aire es suave y muy, muy silenciosa.
Al pasar por Bariloche, los constantes túmulos provocan aceleraciones y frenados, sin embargo, a pesar del que podría ser un tramo incómodo, el Peugeot 408 hace alarde de su confortable suspensión para hacer las maniobras sin incomodidad.
Es pertinente señalar que, a pesar de su configuración de semicuña frontal, el Peugeot 408 permite que el conductor sepa en donde terminan los bordes del auto. Esta característica debe resaltarse, ya que generalmente este tipo de carrocerías no permiten dicho control visual, por lo que en algunas maniobras de alta precisión las carrocerías resultan ligeramente rayadas o abolladas. Esto, evidentemente, no sucede con este vehículo. Sin embargo, para quienes su capacidad de percepción espacial sea crítica, el 408 cuenta con alarmas para avisar del acercamiento extremo a objetos.
Al terminar el largo recorrido no hay fatiga de manejo. Esta es una clara muestra de la auténtica comodidad que este carro ofrece a sus ocupantes.
El Peugeot 408 nace de las demandas, requerimientos e inquietudes de sus propios clientes. Pensado como el auto propio para el adulto contemporáneo y su entorno familiar, se establecieron las variables sobre las cuales se basa el modelo:
Estilo: un juego de elegancia y dinamismo, capaz de expresar el buen gusto, al tiempo de lograr un desempeño ágil y brioso.
Innovación: la adopción de sistemas y elementos propios de modelos de gama más alta, como lo son las luces de xenón y localizador de posición satelital (GPS).
Estimulación de los sentidos: desde tomar el timón, palpar los materiales del tablero y apreciar sus finos acabados, hasta sentir su respuesta al acelerador en casi cualquier rango de operación del motor, hacen de la conducción de este carro una experiencia organoléptica extraordinaria.
Seguridad: sistemas como el programa de estabilización electrónica, seis bolsas de aire, sistema anti patinaje ASR (ayuda de frenado de emergencia), distribución electrónica de fuerza de frenado, control de estabilidad CDS y las luces frontales direccionales, para alumbrar al cruzar, lo hacen un vehículo muy seguro.
La adecuada mezcla de esos elementos ha dado vida al concepto del Peugeot 408, por lo que se puede esperar una buena acogida del público y los conductores del grupo objetivo establecido por la casa.

El Peugeot 408 es un paso normal en el desarrollo de productos de la marca del león, por ello se espera que sea parte importante de su abanico de opciones, sin esperar a que llegue a ser un best seller indudablemente será muy apreciado por quien busque un vehículo de alto nivel con perfil de exclusividad.
Este producto está reservado para personas de buen gusto con alto sentido estético, quienes quieran gratificarse por sus logros con un vehículo que exprese calidad sin boato.


Por Néstor A. Larrazábal B.
Prueba de manejo realizada en Argentina.